Cosas que debes saber al momento de financear tu auto.

Muy pocas veces escucharás decir que alguien adquirió un auto nuevo “cash”. Además de que no cualquiera cuenta con una suma tan alta en su cuenta de banco, ciertamente es más conveniente financiar la compra del vehículo y pagarlo a plazos.

El proceso de financiamiento se debe a unos requisitos y parámetros que establece el mercado y que en ocasiones desconocemos. Hay quienes simplemente llegan a un concesionario para comprar un auto y aceptan las condiciones que se le imponen sin conocer más allá. Para darte un poco de luz sobre este tema, conversamos con Gladys Molina, primera vicepresidenta de Desarrollo de Negocios de Popular Auto, quien nos ofreció algunos consejos.

De acuerdo con Molina, existen tres factores claves que debes tomar en cuenta al momento de financiar: el tipo de vehículo que necesitas; si prefieres un préstamo convencional o un arrendamiento (“leasing”); y el presupuesto que tienes para el pago de la mensualidad.

Escoger la institución

Hoy día, escoger la entidad financiera se ha tornado en un ejercicio más llevadero. La Internet facilita la búsqueda de información para comparar cuales son los ofrecimientos de las diferentes instituciones, lo que nos ayuda a ir preparadas a la hora de visitar un concesionario.

“Cuando llegues allí, tu sabes de antemano cuales son las ofertas que hay para que las puedas mirar todas”, menciona Molina, quien destaca que el concesionario siempre ofrecerá la alternativa de financiamiento a través de la entidad con la que mantienen acuerdos, aunque el cliente puede optar por otra.

Tipo de financiamiento

El financiamiento que decidas escoger dependerá en gran medida de tus preferencias y necesidades: préstamo convencional, arrendamiento financiero, o arrendamiento operacional.

Los préstamos convencionales se establecen en un promedio de 72 meses. El término lo establece cada quien, pues el mercado te permite financiar por un término menor o extender el préstamo hasta 84 meses.

A juicio de Molina, estos préstamos a 84 meses no son los ideales porque la deuda amortizan más lenta de lo que deprecia el auto. La desventaja principal es que si piensas en la necesidad de cambiar el vehículo en seis años, posiblemente el valor de la unidad será menor al monto que aún falta por saldar.

El arrendamiento financiero se trata del alquiler de un vehículo por un tiempo determinado, con opción a compra pagando un valor residual. Al cabo del término establecido, la unidad puede ser cambiada por otra más actualizada, aunque también la clienta puede pagar o refinanciar el valor residual.

“Ese valor residual que vas a dejarle al carro es asegurándote que cuando llegue el término y tu vayas a dar ese carro en ‘trade in’ te den la misma cantidad que se estableció como valor residual”, explica nuestra entrevistada. Agrega que el pago de un arrendamiento siempre va a ser menor porque el valor residual no va a ir amortizando.

Mientras tanto, el arrendamiento operacional permite el alquiler de un auto por un término de tiempo para luego cambiar la unidad por una más actualizada. Sí se establecen unas regulaciones en cuanto a millaje, mantenimiento y condiciones del vehículo que, de ser cumplidas, la clienta puede simplemente cambiar la unidad. Esta alternativa resulta ideal para personas que suelen cambiar de ubicación por empleos transitorios y no quieren atarse a un préstamo para adquirir un auto.

Intereses

Lograr un pago más bajo o más alto en la mensualidad de ese financiamiento dependerá del producto y el término elegido.

“Las tasas de interés varían de acuerdo a tu historial de crédito principalmente, lo que conocemos como el ‘credit score’ o la empírica de cada individuo. Si tu empírica es alta (750 o más) tienes la opción de la mejor tasa del mercado. También la tasa va a estar atada al término que tú escojas”, recalca Molina sobre otro de los elementos que influye en el pago mensual.

Por ejemplo, financiar un carro a 48 meses puede reducir la tasa de interés, comparado con un financiamiento a 84 meses, periodo en el que el interés puede ser más alto por cobrar el riesgo de depreciación.

En el caso de los vehículos usados, la tasa de interés también varía de acuerdo con el año de la unidad y la depreciación que ha tenido. Recordemos que tan pronto un vehículo sale de un concesionario comienza a depreciar su valor. No obstante, los autos usados con poco millaje podrían representar un verdadero ahorro para el cliente comprador porque podrían mantenerse en buena condición, pero su valor se reduce considerablemente.

Requisitos para financiar

El proceso oficial comienza al someter una solicitud de crédito a la institución elegida. Dice Molina que: “basado en el historial de crédito y en la capacidad de pago del cliente, el banco determina si aprueba el financiamiento, y a qué tasa de interés”.

Mencionó como ejemplo que si una persona tiene un buen historial de crédito pero tiene su ingreso un poco comprometido, se puede pedir un pronto para acomodar el pago mensual a la capacidad de pago.

Es el concesionario el que trabaja la documentación del préstamo, incluyendo la firma del contrato, la póliza de seguro y la recopilación de la evidencia de ingresos (planillas o talonarios), y de historial de empleo. En el caso de que la compradora tenga poco tiempo en el empleo se le podría requerir un codeudor o un garantizador que igualmente deberá presentar sus evidencias.

Pagos al día

Mientras el vehículo no sea saldado, es propiedad de la institución financiera por lo que es importante mantenerse al día en los pagos. Pero si por alguna razón dejas de pagar la mensualidad, se lleva a cabo un proceso de reposesión. La entrega puede ser voluntaria o mediante una orden para levantar el auto. El título oficial de tu vehículo a tu nombre lo tendrás en tu mano una vez termines de saldar la cuenta.

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